En efecto, nadie va a alabar las virtudes del sistema cuando éste fucnione razonablemente bien, bajo un volumen de transferencia de datos normal, pero cuando las exigencias de los usuarios asciendan por encima de la media y el sistema se colapse, el chaparrón de improperios sobre los encargados del diseño de la red será inevitable y difícil de soportar.

 

Tema 70 (Diseño de sistemas de red local) de mi temario de oposiciones.

No os podeis imaginar cuanta razón hay en esta frase.