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Alterada y tranquila en una lapso de tiempo infinitesimal, ilusionada y decepcionada en cuestión de segundos, tierna y fría a partes iguales, difícil de manejar, imposible de entender, un día en Venus y después en Marte, terriblemente infantil y sospechosamente adulta… pero los que la conocemos un poco la queremos seguir teniendo así.

Si aceptas consejos (aunque no soy la persona más indicada para ello), bájate de la noria en la que estas subida, nos harás más feliz a todos y usa las coletas más a menudo, me harás más feliz a mí ;-)

Fuente: Un cabezón de madera con una cerveza “Heineken” en la frente.