pixiesdoolittle-300x299.jpg ¡Toma, toma y toma!, ¡sorpresón!, como diría Borja (“Qué vida más triste”, en La Sexta).

Esta mañana he descubierto que un habitante de la cueva de la testosterona tiene un blog, y no sólo eso, una categoría de “discos imprescindibles“. Aunque sus gustos y los mios no son muy parecidos, de hecho mantenemos nuestra particular guerra sobre la evolución musical, me he puesto los deberes de escuchar los discos que tan sabia y extensamente comenta en esta sección suya. Podréis encontrar discos como “Doolitle” de los “Pixies“, el cual lo tengo como deberes para el fin de semana.

Encontraéis joyas como esta:

Es una obra hija de su tiempo. A finales de los 80 se produce una pequeña revolución en el rock de guitarras que busca, por un lado, ser oposición frente al otro rock de guitarras, el heredero del hard-rock de los 70 (con sus himnos, sus solos de guitarra y su sentido desorbitado de lo épico) y, por el otro, configurarse como sustitutivo del pop insípido que dominaba por entonces los charts.

¡Revenge!. Habrá que darle una buena ración de progresivo. Bienvenido.

Fuente: Una mañana con la cabeza en otro lado
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