
Demasiado tiempo obro bajo las enseñanzas de mi Sensei. Todavía recuerdo… conversaciones sobre dinosaurios, charlas sobre Jon Bon Jovi, maquetas de aviones de la segunda guerra mundial, toneladas de música ochentera, puñetazos en el Pryca (cuando todavía se llamaba así), una clase infructuosa que acabó con un dolor intenso en mi hombro derecho, la vida en la habitación del fondo (ahora convertida en trastero), el rescate de un náufrago, la creación de Thantalhar… yo tan sólo me atreví a descubrirle “Magic“, y hace mucho que me superó.
Gracias por todo feo.
Un regalo en forma de canción
Fuente: Un ojo maltrecho por la furia adolescente de “El Ruso“.
…. hoy voy a ser bueno, te lo mereces.
Todo esto que cuentas, esta muy bien, pero para ello necesitas un amigo, una persona con la que compartirlo y alguien con quien vivir estas cosas… por tanto tu tienes la culpa de todo esto tanto como yo. No hay Senshei sin alumno, y ambos aprenden el uno del otro. Tu aporte en mi vida es tanto o mas importante como el mio en la tuya.
Ale ya me he quitado un poco de mi aura helada esa que asusta un poco, pero no se lo cuentes a nadie.
Nunca te quites el aura helada que posees, es necesaria para seguir siendo un buen maestro.
Son demasiadas cosas que contar en tan poco espacio, pero se ha intentado (y eso según tus enseñanzas es no hacerlo).
Nos debemos una cebada malteada fermentada con lúpulo. ¿Para cuando?.