
Nadie nos ha servido una cerveza con tanto estilo. Nadie había puesto tanto empeño en ponernos “Kurenai” en un bar donde reinaba el reggaeton (yo tampoco lo entendía). Ningún rincón nos pareció tan peligroso como el “Blonde’s antro” (Tony escapó vivo de los ataques de la “Lobo”). Desde que se puso a este lado de la barra la verdad es que ha ganado, y mucho. Ahora hace feliz a un tipejín especial y por ello le estaré eternamente agradecido.
¡Bendito día en el que te monté la encerrona!
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Fuente: Una decena de viajes al Trasgos (mereció la pena).
No sé si algún día te lo perdonará…
me has traicionado, esa fue una fase de mi vida en la k estaba depre y me dio por escribir gilipolleces! TE ODIO!
Turin
Debe hacerlo, se quedó con el mejor.
Juani
¡Vivan las gilipolleces!.
Yo también te odio fea. Un beset