
Por fin he sacado algo de tiempo para disfrutar de un pequeño placer que me traje de mi última escapada. Se trata de una cerveza artesanal realizada en Toledo (cielo en la tierra) y que recie el nombre de Domus Regia. Es una Ale con segunda fermentación en botella, lo que la dota de un color tostado, un punto amargo extra, algo de resíduo en la botella (como la cerveza trapense más exquisita) y un cuerpo agradable al tragar.
Lo que me parece de lo más curioso es que su creador, Fernando Campoy, comenzó en el mundillo coleccionando botellas y etiquetas de cerveza, familiar precedente. Hace cinco años se le ocurrió la idea de realizar su propia cerveza casera (buff!! que familiar me resulta todo esto…), y como resultado, nos encontramos con esta buena cerveza.
En palabras del propio Fernando; “Mi primer fermentador fue una botella de agua de Solán de Cabras, utilicé una olla para hervir, me fabriqué mis propios filtros y fui combinando tuestes, maltas, tiempos de cocción y experimentando con todo. ¡La primera cerveza que hice fue una bomba de amargor!… yo creo que puse diez veces más de lúpulo de lo que debía; pero estaba muy satisfecho porque había hecho mi propia cerveza“.
Digno cristal en el que mirarme.
Fuente: No sólo de Metallica vive el hombre.
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