El plano de arriba muestra el camino que hay que hacer para ir de Repente a Kagar. Terrible. Las ciudades se encuentran situadas al norte de Berlín. Si es que estos alemanes…
Aprovecho la coyuntura y os recomiendo un web llamada “GIS & Chips” llena de curiosidades cartográficas, y mantenida por mis frikis favoritos (Laboratorio de SIG y cartografía de la UA). Un abrazo feos.
Fuente: Voy a hacer el mismo viaje, es lo que tienen las pollas a la carbonara. Saber más sobreGIS & Chips.
El pasado sábado, mientras ponía la mesa con mis servilletas de los domingos, pensé fugazmente en hacer unas bonitas figuras con ellas, pero no pasé del triángulo. Urgando por internet (así de curioso que es uno) he encontrado esta web donde nos enseñana a hacer modelitos con nuestras servilletas. Sirva como ejemplo la corbata de la imagen.
Todo esto me ha hecho recordar que en algún lugar del vórtice de entropía que yo llamo despacho, existe un libro de papiroflexia, o como es conocido por los mortales del oriente lejano “Origami“. Tratré de rescatarlo y ponerlo en práctica, o por lo menos en la pila de “tareas pendientes”.
Si ya sabíamos que los estadounidenses estaban un poco tocados de la cabeza, los de la manzana de Steve Jobs están aún peor. Cito textualmente: “Tiendas de Apple en Estados Unidos se niegan a reparar ordenadores de fumadores. Alegan que no pueden someter al trabajador a una tarea que implica peligro de contaminación“.
El rollo es que la nicotina esta en la lista de sustancias peligrosas o alguna cosa parecida. Así que ya sabéis fumadores orgullosos propietarios de una MacBook o similares: “si fumas, no repares” (poner voz de Stevie Wonder).
Por fin una “buena” noticia que viene de la SGAE (no, desafortunadamente no es su desaparición). Esta mafia pretende cobrar a las Tunas…
“Representantes de la Sociedad General de Autores (SGAE) están “empezando a reclamar el repertorio para llevarse su parte”, según denuncia Joseba Molina, presidente del Consejo Nacional de Tunas, pero “en muchas ocasiones ni siquiera cobramos por la entrada” en las actuaciones” .
Lo bueno de ser profano en algo, es que siempre te sorprenderá, por muy “correcto” que su contenido sea. Eso es lo que ma pasó el pasado jueves al sentarme a disfrutar de “Die Zauberflöte“. Última de las óperas escritas por el niño prodigio y un tanto peculiar.
Al salir de ella, los comentarios de los mortales que osaron acompañarme fueron enriquecedores; “el negro ha estado muy bajo” o “el aria de la reina de la noche no tenía suficiente fuelle“… observaciones que pasaron completamente desapercibidas para este profano.
A pesar de la falta de “fuelle“, mis pelos se erizaron mienras Pamina era ordenada matar a Sarastro (por cierto, me ha encantado el nombre) por su madre… ¡terrible!. No era la primera vez que lo oía, pero siempre lo había hecho en diferido…
Este es el momento en cuestión, aunque no el del jueves, sino con Diana Damrau:
En fin Serafín… eso lo decía mi padre y me daba un asco que te cagas…
Ahora que he decidido rehabilitar mi propia máquina recreativa y ando en fase de “búsqueda de información”, me he encontrado con una web que te permite visualizar la colección privada de Michael Jackson (el músico, no el cervecero).
Salieron a subasta hace ya algún tiempo, pero si os interesa, todavía puede quedar alguna existencia.
No, no significa que me haya convertido al catolicismo en una noche (esto me recuerda que todavía tengo que aposatar), sino que he revisado mi calle en la aplicación Google Street Map. Al parecer, fotografiaron mi hábitat natural en las señaladas fiestas de Saturnalia, y claro, una legión de holgazanes barbudos de rojo y niños recién nacidos cuelgan de las ventanas de las dulces gentes que conmemoran el advenimiento de un nueva era de represión y miedo año tras año… ¡joder!, necesito sexo urgéntemente.
Lo curioso del software que han empleado es que, y por motivos legales, “emborrona” los datos privados (matrículas de vehículos, número de vado…) y las caras de los que aparecen en las fotografías, incluso si eres el hijo de Dios, una paloma o el propio “Chuso”. No sé si reír o llorar.
Por cierto señores de Google Street Map, mi calle no es Pizarro.
No sé si se tratará de una nueva información viral (estas cosas hay que cogerlas con pinzas) pero si me ha parecido curioso. Argleton es una ciudad que no existe. Así de tajante podríamos decir que tan sólo existe en internet, y más concretamente en Google Maps. Según la empresa encargada de la cartografía, Tele Atlas, no ha podido ofrecer detalles del error, aunque si que ha dicho que borrará esa ciudad del mapa a lo George Bush.
En este enlace podréis ver la ciudad transparente, todavía.
Me motiva saber que el todopoderoso Google es “humano“.