
Hacia tiempo que no me reía tanto, incluso después, en el teatro, también. Sorprendente fue ver a estos dos tipos manteniendo una conversación absurda sobre el escenario. Absurda a la par que desternillante.
Dividieron el espectáculo en tres partes, la primera común, monólogo de Julián López (que no me entusiasmaba demasiado, pero ayer ganó cinco puntos en su licencia) y monólogo de Raul Cimas (Güiargüaters honorífico).
Pero mejor los escucháis vosotros mismos (perdón por las carcajadas =) ):
Fuente: Una pregunta mal hecha.
Saber más sobre Raúl Cimas (vía Wikipedia).
Saber más sobre Julián López (vía Wikipedia).