Como he decidido conocer en profundidad a la  rubia vestida de verde del post anterior, me he quedado sin mi querido Spotify. Podría utilizarlo con Wine (compatible desde su versión 1.0), pero he decidido migrar.

Hasta hace muy poco (lleva algo más de un año con nosotros) no conocía el servicio que ofrece “Grooveshark“. Se trata de un programa basado en flash (oh! ooooooh!) y que ofrece similares posibilidades que Spotify, además de contar con más discografías disponibles (AC/DC sin ir más lejos) y toneladas menos de publicidad. No es necesario instalar nada en tu equipo, tan sólo abrir el navegador y la versión 10.0 de flash (oh! ooooooh!). A veces falla en la disponibilidad de las canciones, pero con esperar un par de segundos, tema solucionado.

Permite crear, editar y compartir listas, gestionar tu propia música a través de una interfaz muy distinta, pero práctica. Me gusta.

Un escalón más hacia la superación de la depedencia de Güindous.

Fuente: Una cerveza rodeada de realidad.
Saber más sobre Grooveshark.