Inenarrable.

Bueno, casi. Esto ya lo he dicho alguna vez, pero en la lista de cosas por hacer antes de morir, todos deberíamos incluír asistir a un concierto de AC/DC. Tanto si te gusta este estilo de música como si no, lo mejor de un evento de estas características es el ambiente que lo envuelve. Con 38 grados de temperatura y el “mosqueo” de una camarera nativa al realizar un comentario sobre el calor sevillano, se creó un entorno a juego con los músicos que allí tocaban. El ambiente: perfecto. La cerveza: adecuada.
La música: a una revolución menos. Y no es que estuviera mal. En algunas canciones las bases rítmicas se alragaban un poco más de lo normal para dar cabida a las notas que Angus extraía de su guitarra. Cosas de la edad. Se salvaron algunas, como “Thunderstruck” que puso las cotas más altas de éxtasis de la noche (islandesa incluída).
Más de sesenta y dos mil gargantas cantando al unísono “Thunderstruck“…
Lástima que la noche sevillana no acompañara. Quiero pensar que no acertamos con la zona de “festival” adecuada, ya que no encontramos otra cosa que bares húerfanos de música a la temprana hora de las 2 de la madrugada. Sospechoso.
Gracias Samu. Gracias Cientonueve. Próxima estación, Hiromi Uehara.
Y ahora, de vuelta al mundo real, a por lo que queda de oposición. Qué ganas tengo de terminarla.
Fuente: Angus Young, ¿vas a tocar Stiff Upper lib?, Angus Young… pues me voy Angus Young.
Saber más sobre AC/DC (vía Wikipedia).
Lunes, 28 Junio 2010 a las 21:35
“…y el “mosqueo” de una camarera nativa al realizar un comentario sobre el calor sevillano”
Ahí, haciendo amigos…
Qué k-brón…
Miércoles, 30 Junio 2010 a las 15:57
Lo del mosqueo no fue culpa nuestra, es que…. bueno, fue culpa nuestra, pero ¿y lo que nos reimos, Angus Young? ¿Eh, Angus Young?
Necesitamos desintoxicarnos…
Jueves, 1 Julio 2010 a las 07:43
La culpa es de ellos, que no entienden el sarcasmo