Jul 23 2010

Maldición (y II).

Todo resuelto. Mi flamante Vaio reparado con total satisfacción. Además me he dado diez años de garantía, soy así de chulo.

Al final se trataba de un contacto entre un descubierto del cable LCD (el de la entrada anterior) y el recubrimiento metálico del monitor. Cada vez que se tocaban (lo cual ocurría cada vez que se movía la pantalla) la lámpara que ilumina el monitor se apagaba. Con un poco de  cinta americana (bárbaro el número de cosas para que sirve este invento) solucionado. Si MacGyver hubiera tenido esta cinta…

Ni tan siquiera he tenido que cambiar el cable LCD. Setecientos euros… ¡já!.

PD: Como es costumbre, me han sobrado tornillos, cinco en este caso.

Fuente: Las cosas no son tan complicadas.