Juguete.

De juguete. Así entró en el escenario, sin hacer ruído, tímida. Fue la primera en tomar asiento, como si los aplausos la intimidaran. Escondida delante de su piano y refugiada entre las teclas. A simple vista piensas: “¿Quien es esta niña que acaba de sentarse delante de un piano y que probablemente se ponga a llorar en cualquier momento?”. Discreción.
Nada que ver con su apariencia. Engaña. Una vez empiezan a asonar las primeras notas cobra vida, y esa muñeca nipona que parece débil y asustada, debilita y asusta. Terrible. Cautivó con su primera intervención en solitario. Fuerza y vigor al mismo tiempo que técnica y delicadeza. En algunos artículos que he leído sobre el concierto la tachan de “circense” y “sobreactuación”, pero transmitir pasión es lo que tiene, no todos son capaces de apreciarlo.
Mi primera cita con Hiromi ha sido algo decepcionante. Ya sabía que ella estaba “featuring” a Stanley Clarke y su joven trio, y que seguramente no tocaría ninguna de sus composiciones progresivas, pero albergaba la esperanza de escuchar alguna.
Un genial Stanley presentó su penúltimo trabajo conjunto “Jazz in the Garden“, aunque no hizo uso del bajo eléctrico y se concentró en el contrabajo acústico que lo acompañaba. Venian con él, el pianista israelita Ruslan Sirota y el también yanqui Ronald Bruner Jr. a la batería.
Normalmente me dejo arrastrar por el virtusismo instrumentalilsta. Pensaba que me ocurriría siempre, pero no. El sábado asistimos a un ejemplo de como no es oro toda la maestría. Me explico. La excelente técnica del batería no llegó a paliar el discreto contenido de sus intervenciones solistas. Impresionaba la velocidad con la que interpretaba, pero también trataba de ocultar unas composiciones discretas y repetitivas.
Me vengo de Hiromi y os dejo con “Kunf-fu World Cahmpion“, ¡ja!.
PD: Pero que maaaaaalo. Para en la siguiente esquina que me bajo (dígase con acento argentino).
Fuente: Una pancarta sobre la barra.
Saber más sobre Hiromi Uehara.
Saber más sobre Stanley Clarke.
Martes, 27 Julio 2010 a las 08:18
Sin embargo a mí me gustó la batería aunque Hiromi me dejó “boquiabierta”, gracias chicos por descubrírmela.
Próxima parada con funda de almohada. Ja!
Miércoles, 28 Julio 2010 a las 13:05
VERTIGO.
A parte de una peli de hitchcock, es lo que se siente al ver a esta pequeña japonesa pasear sus dedos por el teclado a una velocidad endiablada…
El concierto del año?
Who´s next?
Domingo, 1 Agosto 2010 a las 16:19
diooosss!!! (si se me permite)…que rabia no estar!!!!!…es que mi enana es la mejor!!!!